OPINIÓNPUEBLA

Pablo Salazar, el “dirigente fake”: ¿líder de partido o líder de facción?

Columna por Jorge H. Aguilera

Por Jorge H. Aguilera

La política, históricamente, ha sido un instrumento de consenso, de resolución de guerras y de construcción de naciones. En el ámbito partidista, es, naturalmente, el instrumento para construir un partido.

Recientemente, el coordinador de delegados de Morena en Puebla (cargo no reconocido por la presidencia de Ariadna Montiel) hizo una muestra diáfana de la antipolítica.

En un comunicado repleto de faltas de ortografía, errores gramaticales y carente de sintaxis, el coordinador no reconocido, Pablo Salazar, firma un posicionamiento con rasgos de machismo y misoginia en contra de la diputada federal por Cholula, Karina Pérez Popoca.

Primera pregunta: ¿por qué Pablo Salazar firma el comunicado en contra de Karina Pérez Popoca sin agregar un cargo?

Es decir, Pablo Salazar firma únicamente a nombre de sí mismo y no agrega a su firma su supuesto cargo como coordinador de delegados de Morena en Puebla.

¿Será acaso que no solo la presidenta de Morena no reconoce la designación de Pablo en ese espacio no contemplado por el estatuto, sino que el hecho de presentarse y ufanarse públicamente de ostentar un cargo que no existe estatutariamente al interior de Morena podría provocarle alguna consecuencia legal por la falsa ostentación de cargos?

Pablo Salazar expone en su comunicado lo siguiente:

“Nuestra compañera Karina Pérez Popoca fue presidenta municipal de San Andrés Cholula y actualmente es diputada federal por Morena. El movimiento la defendió, la apoyó y la respaldó para que siguiera sirviendo al pueblo… De manera honrada quiero comentarles que un servidor fue quien la afilió a Morena, aún recuerdo ese momento que fue antes de comenzar la campaña del proceso del año 2018.”

Detengámonos un segundo.

“De manera honrada quiero comentarles que un servidor fue quien la afilió a Morena”.

Pablo Salazar se atribuye, entre líneas, la incorporación y, de algún modo, la llegada de Karina Pérez Popoca a la presidencia municipal de San Andrés Cholula en el año 2018.

¿No es acaso una flagrante expresión que podría constituir una presunta violencia de género al restar méritos propios a la actual diputada federal?

Karina Pérez Popoca contestó no solamente mostrando una mejor prosa, una correcta ortografía y una sintaxis superior, sino que expuso ideas sensatas y argumentos sólidos.

“La lealtad no consiste en callar. La lealtad consiste en señalar con responsabilidad aquello que consideramos que debe corregirse para no perder el rumbo.”

[…]

“Respeto tu derecho a expresar tu visión. Lo que no puedo compartir es la autoridad moral desde la cual pretendes juzgar la mía.”

[…]

“Al final, la congruencia no se acredita mediante comunicados ni declaraciones. Se demuestra a lo largo del tiempo. Se refleja en las decisiones que se toman cuando existen costos personales, en la manera en que se ejerce el poder y en la fidelidad a las causas que se defienden.

Y es precisamente ahí donde cada quien tiene una historia que contar.

La tuya, como la mía, está a la vista de todos.”

¿Por qué el coordinador fake, Pablo Salazar, no buscó personalmente a Karina Pérez Popoca, como correspondería a quien se ostenta como dirigente de un partido, para dialogar, disertar, debatir y convencerla de permanecer en el movimiento, considerando que es, sin lugar a dudas, el gran activo que tiene Morena en San Andrés Cholula?

¿Por qué, por el contrario, busca la confrontación mediante un comunicado mal redactado, exhibiendo en el espacio público de Twitter las diferencias y divisiones que, en su rol de coordinador fake, pretende imponer frente a Karina Pérez Popoca?

Pablo Salazar se ha mostrado, una vez más, no como dirigente de Morena ni como líder del partido más importante de la entidad, sino como un líder de facción.

Aunque Pablo Salazar tenga el cargo (fake), los recursos y el respeto de los aduladores que, mediante su ruta, pretenden adquirir una candidatura —adquirir, sí, en el sentido mercantil—, han terminado por legitimar una figura que no representa la dirección política ni el liderazgo en el estado.

Un líder de partido construye haciendo política; un líder de facción destruye imitando las formas de la política del bullying de Donald Trump.

Tenemos en Morena Puebla a nuestro Trumpcito. Tenemos en Morena Puebla a nuestro Pablito.

Ética partidista sin rendición de cuentas

Pablo eligió para su comunicado, además de una mala redacción, la ética y la moral como elementos unificadores de su discurso.

Habría que preguntarse si Pablo Salazar es el actor correcto para pregonar la ética y la moral, dado que en distintas versiones periodísticas se le ha señalado por la construcción de una riqueza incongruente con sus ingresos económicos legalmente declarados.

En LIBERACIÓN dimos a conocer que Pablo Salazar no presenta ingresos en sus declaraciones y, de igual forma, él mismo ha comentado que su cargo como coordinador fake del Comité Estatal es honorífico.

¿De qué vive Pablo Salazar? ¿Y con qué legitimidad ética cuestiona las decisiones personales y políticas de la diputada Karina Pérez Popoca?

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