La Puebla de los amigos y ahora sí, ¿es posible un “nuevo” PRI?
Columna de Jorge H. Aguilera

La respuesta de la dirigencia estatal de Morena en Puebla, al penoso comportamiento de las legisladoras Nay Salvatori y Grace Palomares, ha sido una secuencia de defensa velada y matices oportunos.
¿Por qué, después de que Ariadna Montiel, presidenta nacional de Morena, y la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, tuvieron posicionamientos firmes y contundentes, tendientes a la expulsión de las diputadas de Morena, la dirigencia que encabeza Olga Romero ha sido tan laxa?
Es inentendible.
¿Qué complicidad puede guardar Olga Romero con Nay y Grace?
Pienso que ninguna.
Simplemente es escasez de sentido político, producto de la escasez de sentido común.
También este caso en concreto podría servir como ejemplo de la complicidad que se va gestando entre la retornable “clase política”.
Una complicidad que, si bien no es económica, sino más bien social, se construye en la “pequeñez” del círculo rojo y en pro de la sana coexistencia. En esa sana coexistencia donde predomina la hipocresía y los falsos aletazos de “caguamo”.
Ese blindaje social impacta en el desarrollo político de los temas públicos. Entonces, en este caso de análisis, Olga Romero no cuestiona a Nay o a Grace, no porque les deba lealtad política, sino porque las une una amistad de clase política.
Sencillamente.
Nay Salvatori estuvo días antes en una conferencia del partido, con toda la dirigencia, al lado de Olga Romero y Pablo Salzar, con estruendosas risas y palmadas en la espalda.
Rueda de prensa celebrada cuando ya se había realizado el polémico podcast, que parece que terminará con la efímera carrera política de las polémicas diputadas.
Es decir, en la Puebla del “todos amigos”, pocos lanzan la primera piedra.
¿Qué hará el PRI en la capital poblana?
El amo y señor del PRI, Alito Moreno, será el que, con el índice de su mano derecha, decida la candidatura en la ciudad de Puebla. Será él, y nadie más, quien valore a los cuatro perfiles que la dirigencia local ha impulsado a contender.
Jorge Amador Alarcón, dirigente del PRI en la ciudad de Puebla; Ovidio Celis Córdova, regidor del Ayuntamiento de Puebla y dirigente del Movimiento Antorchista; la presidenta en el estado, Xitlalic Ceja; y la diputada local Delfina Pozos.
Tanto en la elección municipal de 2021 como en la de 2024, el PRI aportó a la alianza alrededor de 50 mil votos en Puebla capital.
Si bien es prácticamente imposible que el PRI gane solo la alcaldía de Puebla, la elección en solitario sí será un momento de reorganización importante para el PRI. El antecedente más próximo fue en 2018, cuando Guillermo Deloya superó los 90 mil sufragios.
Al PRI le va mejor solo.
El ir solo le restará al PAN.
¿Quién le da más votos al PRI?
¿Eso beneficiará a Morena en contra del PAN?
Si la decisión de Alito es buscar el mayor número de votos posibles, veremos, por primera vez, un candidato de Antorcha Campesina a la alcaldía de Puebla.

