OPINIÓN

Las reglas no escritas —y las no entendidas— de la sucesión en San Pedro Cholula

Columna de Jorge H. Aguilera

Doscientos ochenta y cinco votos definieron el rumbo político de San Pedro Cholula en la elección del año 2024.

Solamente 285 votos resolvieron el futuro de lo público en San Pedro Cholula en favor de Tonantzin Fernández Díaz, quien se sobrepuso a Roxana Luna en una larga disputa postelectoral: primero, ante el Tribunal Electoral del Estado de Puebla; después, en la Sala Regional de la Ciudad de México; y, finalmente, la madrugada del 14 de octubre de 2024, cuando la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación ratificó que los 285 sufragios daban poder y mando a la alcaldesa Tonantzin.

Tonantzin Fernández y la coalición de Morena, PT y Fuerza por México obtuvieron un total de 24 mil 319 votos, mientras que Roxana Luna, con la coalición PAN, PRI y PRD, tuvo 24 mil 34 sufragios.

El Partido Verde, por separado, con el candidato Mauricio Lozano Villegas, obtuvo 2 mil 928 votos.

La elección intermedia venidera del año 2027 será más similar a la de 2021 que a la de 2024. En aquella ocasión, Morena perdió abrumadoramente, dos a uno, la alcaldía de San Pedro Cholula.

El proceso que está por iniciar obliga a Morena a disputar los espacios que actualmente gobierna para mantenerlos con los perfiles más competitivos, no solo por su rentabilidad electoral inmediata, sino también por su afinidad de gobierno y de proyecto político con el orden estatal.

En ese sentido, la diputada local María de la Barreda ha logrado tomar posición, avanzar territorialmente y construir una alternativa frente a la candidatura reeleccionista de Tonantzin Fernández.

Una alternativa que daría luz y cauce, en afinidad y sentido, al proyecto del orden estatal, contrario al actual gobierno de San Pedro, que ha respondido y coordinado esfuerzos con el grupo político de Mario Delgado, secretario de Educación Pública, y su alfil en Puebla, Eurípides Flores, así como con el poderoso director nacional de Migración y exgobernador de Puebla, Sergio Salomón Céspedes.

Naturalmente, el ejercicio de gobierno genera desgaste y el cauce demarcado para una transición de alta política en San Pedro Cholula sería que la actual alcaldesa contendiera por la diputación local del distrito que representa a las Cholulas, llegando a un segundo periodo legislativo que le permitiría fortalecer su posición y conservar vigencia en la política local.

María de la Barreda ha asumido el proceso electoral con profesionalismo y respeto a los institutos políticos de la coalición. No ha emitido el menor comentario de valoración sobre el ejercicio de gobierno que hasta la fecha encabeza Tonantzin Fernández.

El silencio de la todavía alcaldesa de San Pedro Cholula respecto a la aspiración de la diputada María debería haber representado la apertura y la aceptación de una honorable contienda.

El silencio de la diputada María de la Barreda, hasta el momento, ha representado el respeto a las reglas no escritas, pero bien entendidas por el grupo político con el que ha coordinado esfuerzos en el orden estatal.

De no entenderse ese respeto y la necesidad de un tránsito conjunto para mantener San Pedro Cholula y también preservar la unidad de la coalición, el Partido Verde impulsaría —o buscaría imponer— a María de la Barreda como su candidata para sostener la alianza municipal en San Pedro Cholula.

Hay que decirlo: el Partido Verde no es el mismo de 2021 ni el de 2024.

Actualmente, este partido ha probado ser el más beneficiado por las alianzas con Morena y no sería sorpresa de nadie que, con el impulso local del orden establecido, más el guiño forzado nacional del Verde, la actual diputada María de la Barreda sea ungida como candidata de la coalición Morena-Verde a la presidencia de San Pedro Cholula.

Back to top button