Nueva York despide a Willie Colón, leyenda de la salsa, entre trombones y memoria latina
Familiares, músicos y admiradores rindieron homenaje al legendario trombonista Willie Colón en la Catedral de San Patricio, en Manhattan, recordando su legado musical y su activismo comunitario.

La ciudad de Nueva York despidió este lunes a una de las figuras más influyentes de la música latina: Willie Colón. Familiares, amigos y admiradores se reunieron en la Catedral de San Patricio, en Manhattan, para rendir homenaje al trombonista y compositor que ayudó a definir el sonido de la salsa urbana durante más de cinco décadas.
La ceremonia fúnebre pública se realizó tras un fin de semana de velatorios privados y abiertos al público. Posteriormente, el entierro del músico se llevará a cabo de forma privada. Colón falleció el 21 de febrero a los 75 años en el hospital New York-Presbyterian en Bronxville, al norte de la ciudad, rodeado de su familia. Las causas de su muerte no fueron reveladas.
Durante la misa, celebrada en español e inglés, familiares y amigos recordaron al artista no sólo como un referente musical, sino también como un padre, activista y figura clave de la cultura latina en Estados Unidos.
Uno de los momentos más emotivos fue el mensaje de su hijo Diego Colón, quien afirmó que su padre dejó una huella profunda tanto en la música como en quienes lo conocieron. Posteriormente, su hijo Alejandro Miguel Colón recordó que el músico siempre había soñado con que su funeral se realizara en la histórica catedral neoyorquina.
El obispo Joseph A. Espaillat también evocó el legado del artista durante la homilía, al destacar que Colón fue un hijo del Bronx que logró trascender fronteras a través de su música.
Nacido como William Anthony Colón Román en el Bronx, el músico produjo más de 40 discos a lo largo de su carrera, con ventas que superan los 30 millones de copias en todo el mundo. Fue nominado en diez ocasiones a los premios Grammy Awards y una vez al Latin Grammy Awards.
Su trayectoria estuvo marcada por colaboraciones históricas con figuras de la música latina como Celia Cruz y agrupaciones emblemáticas como Fania All-Stars. Entre sus canciones más conocidas se encuentran “El gran varón”, “Casanova”, “Amor verdad”, “Sin poderte hablar” y “Oh, qué será”.
Para muchos, Colón fue uno de los arquitectos del sonido de la salsa moderna, al fusionar ritmos caribeños con narrativas urbanas y temáticas sociales que reflejaban la experiencia de la comunidad latina en Estados Unidos.
Su mánager, Pietro Carlos, recordó en redes sociales que el músico no sólo transformó la salsa, sino que la llevó a nuevos escenarios culturales y políticos, convirtiéndola en una crónica musical de la vida en los barrios latinos.
Además de su carrera artística, Colón también destacó por su activismo comunitario. Participó en causas vinculadas a los derechos civiles y colaboró con gobiernos locales en Nueva York. Durante su vida pública fue asistente especial de los alcaldes David Dinkins y Michael Bloomberg.
Incluso incursionó en la política electoral: en 1994 buscó la candidatura demócrata al Congreso de Estados Unidos, aunque fue derrotado en las primarias por el entonces representante Eliot Engel.
Al cierre de la ceremonia, entre música, oraciones y recuerdos, familiares y admiradores coincidieron en una idea: la música de Willie Colón seguirá resonando mucho más allá de su partida, como parte esencial de la historia cultural del Caribe y de la diáspora latina en Nueva York.
