Agua de Puebla reconoce pérdidas por huachicoleo y fugas mientras persisten fallas en el servicio
El organismo admite que una parte importante del agua se desperdicia en la red, sin precisar el impacto económico ni resolver de fondo el problema estructural.

El director de Agua de Puebla, Jordi Bosch, reconoció ante el Congreso del Estado que cerca del 20 por ciento del agua destinada al suministro en la capital y su zona metropolitana se pierde por tomas clandestinas, en un contexto donde el acceso al servicio sigue siendo desigual para miles de familias.
Durante su comparecencia, en la que también participó la titular del Soapap, Josefina Morales Guerrero, el funcionario explicó que el llamado “huachicoleo de agua” no es la única causa del problema, ya que las fugas en la red provocan incluso mayores pérdidas, al superar el 21 por ciento del volumen distribuido.
Estas deficiencias reflejan un sistema con bajo rendimiento, pues apenas el 59 por ciento del agua logra llegar efectivamente a los usuarios, lo que también impacta en las finanzas de la empresa concesionaria.
A pesar de reconocer la magnitud del problema, Bosch evitó detallar el costo económico de estas pérdidas, lo que deja dudas sobre la transparencia en el manejo del recurso y la eficiencia del modelo de gestión del agua en Puebla.
Como parte de las acciones anunciadas, se destinarán 60 millones de pesos —equivalentes al 3 por ciento del presupuesto anual— para implementar tecnología que permita detectar fugas mediante monitoreo satelital y avanzar en un proceso de sectorización de la red.
Sin embargo, el diagnóstico expuesto pone sobre la mesa una discusión de fondo: la fragilidad de la infraestructura hídrica y los límites de un modelo que, pese a los años de operación privada, no ha logrado garantizar un servicio eficiente ni equitativo en la ciudad.
