México busca reducir dependencia en fármacos y carne en revisión del T-MEC: Marcelo Ebrard
La revisión del acuerdo comercial abre espacio para impulsar la autosuficiencia y el desarrollo industrial en sectores estratégicos.

El gobierno federal colocó como eje estratégico la reducción de la dependencia externa en sectores como el farmacéutico y el cárnico, en el contexto de la próxima revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), prevista para julio de 2026.
El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, señaló que este enfoque ya forma parte de las primeras conversaciones entre los países integrantes del acuerdo, donde se han comenzado a definir mesas de trabajo y una ruta de negociación para ordenar los temas prioritarios.
Entre los puntos centrales destaca la necesidad de fortalecer la producción nacional en insumos clave, particularmente en el sector farmacéutico, donde México mantiene una alta dependencia de importaciones. La revisión del T-MEC abre la posibilidad de replantear estas condiciones y avanzar hacia una mayor autosuficiencia en áreas consideradas estratégicas para el desarrollo económico y la soberanía sanitaria.
Como parte de esta agenda, el funcionario también presentó un sistema digital que conecta al Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial con la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios, con el objetivo de agilizar trámites, mejorar la transparencia y facilitar el acceso a información para empresas y ciudadanía.
La estrategia, explicó, no responde únicamente a coyunturas inmediatas, sino a una visión de mediano plazo orientada a elevar la capacidad productiva, impulsar el desarrollo tecnológico y fortalecer la presencia de México en mercados internacionales.
En este contexto, el sector farmacéutico cobra especial relevancia, al representar entre 10 y 14 por ciento del Producto Interno Bruto, lo que lo posiciona como una de las industrias con mayor potencial de crecimiento.
Con estos planteamientos, el gobierno busca aprovechar la revisión del T-MEC como una oportunidad para redefinir su política industrial y avanzar hacia una mayor independencia económica en sectores clave.
