ONU exhibe prisión preventiva prolongada contra mujeres en México: algunas pasaron hasta 15 años sin sentencia
Un informe del comité Cedaw documenta violaciones a derechos de 22 internas del penal federal femenil de Morelos.

Un grupo de 22 mujeres en México permaneció en prisión preventiva durante más de una década —en algunos casos hasta por 15 años— sin recibir sentencia, en un contexto que vulneró sus derechos fundamentales, señaló el Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer (Cedaw) de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
El pronunciamiento fue difundido por la Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, que detalló que las mujeres afectadas estuvieron recluidas en el Centro Federal de Readaptación Social número 16, ubicado en Coatlán del Río, Morelos, el único penal federal exclusivo para mujeres en el país.
De acuerdo con el dictamen del comité internacional, las internas permanecieron durante años privadas de la libertad sin revisiones adecuadas de la medida cautelar que justificaba su encarcelamiento. “Estas mujeres fueron mantenidas sin una revisión adecuada de la medida de detención”, explicó Erika Schläppi, integrante del Cedaw.
La mayoría de los casos se originó a partir de detenciones realizadas desde 2009, durante el gobierno del entonces presidente Felipe Calderón, en el contexto de la estrategia federal contra el crimen organizado. Las mujeres fueron acusadas principalmente de presuntos vínculos con la delincuencia organizada y quedaron sujetas a prisión preventiva oficiosa, una medida constitucional que obliga a mantener a los imputados en reclusión mientras se desarrolla el proceso judicial para ciertos delitos.
Sin embargo, el comité de la ONU observó que en varios expedientes no hubo avances sustanciales en los procesos ni revisiones periódicas de la prisión preventiva, lo que derivó en estancias prolongadas en prisión sin resolución judicial.
El informe también documenta que al menos tres de las mujeres fueron absueltas entre 2023 y 2024, luego de haber pasado más de diez años privadas de la libertad.
Además, el Cedaw advirtió sobre las condiciones de aislamiento que enfrentan muchas internas, ya que el penal se encuentra lejos de sus lugares de origen, lo que limita las visitas familiares debido a los costos y las dificultades para trasladarse hasta el centro penitenciario.
